La mirada de Alejandro parecía traspasarle el alma a María Dolores, el corazón de la mujer, se detuvo por milésimas de segundos, todo su cuerpo temblaba esperando una reacción de él.
Alex parpadeó y algunos recuerdos vinieron a su memoria, entonces sin pensar un segundo se aproximó a ella y la abrazó con fuerza.
María Dolores dejó salir el aire que contenía en sus pulmones, liberó un suspiro, así como las lágrimas que se amotinaron en sus ojos.
Alejandro sintió su corazón bramar con gran fuer