Miami Beach – Usa.
Alma se encontraba descansando sobre uno de los camastros frente a la piscina de la villa en la cual habitaba, introdujo sus pies en la refrescante agua de la alberca, mientras se ventilaba el rostro con un abanico.
Con sus treinta y ocho semanas de embarazo, lo único que deseaba era descansar, cada vez se sentía más agotada, y se comparaba con una foca marina.
Colocó los audífonos en su vientre y puso música suave, y de esa forma calmar los movimientos de su bebé, que era