Al día siguiente María Dolores se miró frente al espejo, alistándose para la cita que tenía con Alex. Se colocó unos pantalones de mezclilla, y sonrió al ver lo quien que se entallaba a sus curvas, se colocó una camiseta rosa de manga corta, y encima cubrió sus brazos con un cárdigan de tela blanco, enseguida se colocó las botas bajas. Inspiró profundo, pues los recuerdos de los besos y las frases de Santiago le provocaron cosquillas en el estómago.
Sin embargo, no podía flaquear, le había pr