Había pasado una semana desde el accidente y, para Sofía, había sido la semana más larga de su vida.
Eduard se recuperaba bien físicamente.
Mentalmente… era otra historia.
Seguía sin recordar nada de lo ocurrido los últimos meses.
Recordaba a Natalia.
Recordaba la empresa.
Recordaba quién era él…
Pero de Sofía solo tenía ecos sueltos, sensaciones que no podía situar, una mirada que no sabía explicar… y un rechazo involuntario a llenarse de información nueva demasiado rápido.
Por eso, cuando la