Al terminar su reunión e irse a comer, los dos asistentes comentaban lo bien que había resultado todo el informe y lo satisfecho que estaba el jefe con su labor.
–Tengo que confesarte algo –dijo Mateo.
–Soy toda oídos.
–Cuando el señor Hansen me anunció que tendría una compañera me dio temor, he llevado todo solo tanto tiempo que tenía sentimientos encontrados, agradecía la ayuda, pero me aterraba la incertidumbre de tus expectativas, no sabía si venías con b