El sueño y el letargo que estaba sintiendo lo abandonaron de repente, se sentó en la cama apoyándose en el espaldar y sonriendo emocionado por haber obtenido una respuesta, ahora luchaba consigo mismo porque sus dedos se deslizaban por la pantalla del celular ardiendo de deseos por llamarla y escuchar su voz.
Luego de esas breves palabras añoraba algo más, respiró profundamente varias veces hasta que decidido le marcó a su exesposa.
Evana sintió la vibración del teléfono entre sus manos, vio la