Mundo de ficçãoIniciar sessãoIgnacio lo observaba sin dar muestras de lo que realmente estaba sintiendo al escuchar el despropósito de ese hombre, controlaba incluso su respiración para no resoplar y saltarle encima a ese degenerado corrupto.
–¿Usted está solo en esto?
–Bueno…, mi secretaria aparte de ser una llamita ardiente, ti







