Olivia contuvo la respiración cuando el aliento mentolado de Adrián golpeó sus fosas nasales, abrió mucho los ojos debido a lo sorpresivo del gesto del empresario multimillonario y estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para disimular el gran impacto que su cercanía le causaba.
–Estás invadiendo mi espacio personal.
–Y yo estoy esperando una respuesta.
–No te estoy enviando a ninguna parte, pero si quieres usarlo como excusa es tu consciencia la que dicta tu