Antes de acudir a la cena, la hija de Tiberius y Raffaella le envió un mensaje a ese supuesto amigo misterioso que no quiere revelarle a sus padres, allí le dijo que no la llamara hasta que ella le avisara.
–Mamá, te pido disculpas por mi comportamiento de antes –expresó al llegar al comedor y antes de sentarse a la mesa.
–Te disculpo, aunque lo más importante es saber que no se repetirá –señaló Raffaella con seriedad y contundencia.
–No volveré a faltarte el