Tiberius y los gemelos estaban recostados en un amplio sofá de cuero, miraban un documental en la pantalla de su portátil, los tres muy atentos y en una posición muy similar, cada niño con las piernas estiradas como su tío y los pies cruzados uno sobre otro, rostro serio con expresión de concentración en sus ceños fruncidos.
Evana se había asomado a ver qué hacían sus hijos, justo antes de ponerse el fastuoso vestido para la cena, Ignacio la había seguido y apoyo sus manos en los hombros desnud