JOHN FOSTER
Tomé distancia, solo un par de pasos, deseando verla por completo; su hermosa figura y su piel tersa. Avril había sido mi obsesión por tantos años, la única mujer de la que me he enamorado con tanta intensidad. Deslicé mi mano por su espalda, era una delicia ver cómo su piel se erizaba con mi tacto.
Tomé su bolso y descuidadamente lo dejé sobre la mesa de noche, algunas cosas salieron de él, como su celular y un labial rojo, justo el que estaba usando para mí. Me planté detrás de