AVRIL STEEL
Llegué a la oficina, apresurada mientras Alissa corría detrás de mí con todos mis pendientes. La pasarela fue un éxito y los vestidos se vendieron casi de inmediato y a precios muy altos. John había tenido razón, incluso conseguimos más clientela de la que teníamos, conquistamos a otra clase de compradoras y parecía prometedor. Aun así, avancé a paso rápido con el único fin de esperar a mi CEO para hacerle algunas preguntas, me sentía confundida, nerviosa y la voz de mi amante solo