Mundo ficciónIniciar sesiónAbriendo los ojos lentamente, Cristina despertó en medio de una oscuridad densa, espesa, como si el aire mismo pesara sobre su pecho. Su respiración era irregular, corta, y durante unos segundos no logró distinguir dónde estaba. El silencio era extraño, roto apenas por el zumbido lejano de algún aparato eléctrico. Intentó moverse y fue entonces cuando lo sintió.
Bajo su cuerpo había una superficie que no reconocía.La textura no era la de su cama. No era el colchón






