Mundo ficciónIniciar sesiónDe repente se escuchan los golpes en la puerta, firmes pero contenidos, y la voz de alguien al otro lado dice:
—¿Puedo pasar?Salvador reacciona de inmediato. Se limpia las mejillas con el dorso de la mano, intentando borrar cualquier rastro de debilidad, mientras Cristina hace lo mismo, respirando hondo para recomponerse. La voz era inconfundible.—Adelante —dice Cristina.Sebastián entra y se detiene en seco al ver que Salvador también






