Capítulo 25: Los Siento, Eres Mía.
El silencio cayó como un velo pesado sobre el vestíbulo de la mansión cuando Ana Laura apareció en lo alto de la escalera.
Esa noche, Ana Laura parecía una mujer salida de un sueño. Llevaba un vestido de gala en un tono azul profundo que resaltaba la calidez de su piel y abrazaba su figura con una elegancia que nadie en esa casa le creía capaz de tener. Su cabello caía en ondas perfectas y su rostro, suavemente maquillado, reflejaba una seguridad que ella misma no sabía que poseía.
Pero qui