Luego de haber hecho el amor, está vez con más cuidado y calmado, David me llevo a la ducha en sus brazos y, con delicadeza me dejó en la bañera. Se colocó detrás de mí y poco a poco fue lavandome. Me sentía cansada así que le agradezco el gesto.
-¿Por qué? -pregunté de golpe, mientras sentía sus manos frotando mi vientre.
-¿Por qué, que cariño?
-¿Por qué me quieres? -pregunté más claro.
Sentí como su comisura se levantó un poco. Luego me besó la cabeza y me hizo girar en su simple y rápido mov