La invitación, mi padre nos espera
La luz del sol entraba suavemente por las cortinas, iluminando la habitación con un tono cálido y tranquilo.
Kendra abrió los ojos lentamente, aún adormecida.
A su lado, Rowan la observaba en silencio, con una pequeña sonrisa dibujada en los labios.
—Buenos días… —susurró él, acariciando suavemente su cabello.
Kendra sonrió apenas. —Buenos días…mi amor
Giró un poco la cabeza y miró hacia la cuna, el pequeño Aiden dormía profundamente, con una expresión tan se