Eliot está internado y lo están operando.
Kendra, luego de disfrutar de un hermoso día junto a Rowan, no quería separarse de él, pero debía volver a casa, ya su madre la esperaba.
—Adiós, Demetrio, otro día volvemos —se acerca y le besa la mejilla cariñosamente.
—Un gusto, Demetrio y como dijo la princesa, volveremos —y le extiende la mano.
—El placer es todo mío, chico, vengan cuando gusten, yo siempre estoy aquí. Se despiden y se van hasta el auto, pero antes de subir, él la acorrala contra e