—Ale, cariño, reacciona —Brais la llamó al ver que se había dormido.
—¿Qué? —murmuró, sin abrir los ojos.
—¿Por qué quieres a Cris? —hasta él se daba cuenta de que sonaba ansioso por saber la respuesta.
—No lo quiero, lo amo. —Brais se incorporó sentándose junto a ella en el sofá. Sostuvo su pierna herida y la colocó sobre la rodilla a la vez que le acariciaba el tobillo.
—¿Lo amas? ¿Por qué? —Necesitaba saberlo, porque si amaba a Cris, lo amaba a él.
—Siento que… —Aledis se detuvo provocan