Giro la cabeza para ver a Raphael de pie junto a la puerta. Se me desploma el corazón y miro al suelo.
—¿Te ayudo a encontrar lo que buscabas? —. pregunta Raphael.
Le miro confusa. —¿Qué haces aquí?
—¿Qué hago aquí? — Me repite. —Exactamente lo que intentabas hacer.
Trago saliva y cruzo las manos detrás de mí, ocultando su teléfono.
—No te molestes—, dice Raphael dando un paso adelante. —Sabía que tenías mi teléfono desde el principio y sabía que estabas intentando jugar conmigo.
—¿Así qu