El sonido inconfundible de mi teléfono celular irrumpe en la habitación y me despierto de un sueño inquieto y poco reparador. Consigo alcanzarlo de la mesita de noche, de al lado de la cama.
- Diga - contesto con esa mala costumbre de responder sin mirar.
- Nicole ¿Te desperté?
- Becca - digo abriendo los ojos - ¿Todo bien? - - Ya le comenté a madre del bebé - dice en tono suave.
- ¿Y cómo reaccionó? - pregunto con curiosidad.
- Ya sabes, al principio se rehusó a escuchar, pero después