Los días pasaron con calma y dudas, pese a que James había sanado por completo al cabo de 12 horas, Amelia seguía yendo a la mansion a pasar tiempo junto a él.
El no quería rechazarla y decirle que no era necesario que fuera todos los días, no porque no quisiera su compañía, sino porque quería que ella viviera su vida humana lo más tranquila posible y sabía que el que ella fuera todos los días era porque su lazo se fortalecia cada vez más.
Porque era verdad.
Amelia iba todos los días inconscie