Punto de vista de Judy
No podía dejar de pensar en Megan Churchill, atrapada en una cama de hospital durante veintitrés años, sostenida únicamente por máquinas. La idea me oprimía el pecho.
Gavin decidió que llevar a Eliza con nosotros era lo más sensato, ya que podría decirnos exactamente cuál era el estado de Meg y, con suerte, sabría si existía alguna forma de ayudarla. Tal vez hasta podríamos llevarla a casa para que pudiera conocer a su hija.
De camino a la casa de la manada, le conté a Gav