Eran las amigas de Olivia.
Pero esta noche, agachaban la cabeza con respeto, y yo no podía dar crédito a lo que veía, me parecía irreal.
Luego llegó el baile. Yo no era buena bailando, al menos no como lo era peleando, pero podía seguir el ritmo, y los bailes lentos eran fáciles porque solo consistían en balancearse de un lado a otro.
Gavin me tomó en sus brazos y yo rodeé su cuello con los míos. Me miraba con tanto amor y admiración que apenas podía respirar. Nuestra canción sonaba suavemente d