Punto de Vista de Judy
Daisy Baldwin esperaba frente a la reja principal como si ese fuera su sitio. Se acomodó los rizos rubios detrás de la oreja e intentó mantener la espalda recta, fiel a esa actitud orgullosa que siempre mostraba. Aun así, el cuerpo la traicionaba; tenía los hombros tensos y la mirada inquieta, como si temiera que alguien la descubriera en cualquier momento.
—¿Daisy está aquí? —preguntó Irene, con las manos todavía manchadas de queso.
Sentí que todas las miradas caían sobre