Punto de Vista de Judy
La habitación quedó en silencio cuando los Blackwell entraron.
Taylor venía justo detrás de ellos, con un gesto irritado y los brazos cruzados sobre el pecho.
—Intenté detenerlos —murmuró, negando con la cabeza—. Pero insistieron en hablar contigo inmediatamente.
No podía apartar la mirada de Selene; tenía los ojos llenos de lágrimas y al verla así, sentí cómo se me encogía el pecho.
Si todo lo que había descubierto en esos últimos días era cierto, entonces Selene era mi madre biológica, y Zachary, mi padre.
No se sentía real, y aun así, todo encajaba.
Ahora entendía por qué siempre me sentía atraída hacia ella... hacia ellos, por qué me atraían su casa, a sus fotos, su presencia.
La sangre llama a la sangre.
Ellos eran mi sangre, mi familia, y algo dentro de mí respondía a ese llamado.
Esme me había llamado.
—Entonces... es verdad —dijo Selene con la voz quebrada—. De verdad eres mi hija. Siempre he sentido algo al verte, solo que no me atreví a creerlo. Pensé q