Aunque eso les colocaba un blanco en sus espaldas, así que quizá me equivocaba. Tal vez acababa de decir en voz alta algo que debía mantenerse en secreto.
—¿Y tú qué sabes sobre los poderes de Lila? —preguntó Selene. No sonaba molesta, sino más bien... curiosa.
—Lo mismo que sabe todo el mundo —admití—. Desde que ustedes salieron de su escondite, los rumores recorren todos los territorios.
Selene hizo una mueca leve.
—Sigo bastante desconectada de los territorios y de los chismes entre manadas —