Punto de vista de Judy
Irene y yo nos quedamos inmóviles, las lecciones de etiqueta dejaron de existir en cuanto ella apareció, toda nuestra atención quedó fijada en Selene Blackwell, elegante en su vestido negro y con ese cabello que caía como una sombra perfecta sobre sus hombros.
Irene reaccionó antes que yo; parpadeó, respiró hondo y se obligó a sonreírle a Selene antes de adelantarse un paso, como si quisiera interponerse entre ella y yo.
—Estábamos en medio de nuestras lecciones de etiquet