Punto de vista de Judy
—Está bien —cedió por fin.
Sentí que los hombros se me aflojaban. Salí del salón un momento y encontré a una mucama que iba rumbo a la cocina. No la conocía, así que me presenté con cortesía y le pedí que le llevara té a la señorita Irene en el salón de baile. Aceptó encantada, así que regresé para encontrar a Selene y a Irene separadas, cada una mirando hacia otro lado.
Irene seguía atrapada en su mal humor, mientras que Selene lucía impecable, como siempre.
—Muy bien —di