Seduciendo al rey de la mafia 39. No lo volveré a hacer
—¿De verdad tienes que visitarlo?
—Papá, ya te dije que debo cuidar a mi novio.
—El mafioso con el que sales. —Mi padre me miraba de manera gélida.
—Derek, deja de molestar a tu hija ¿Quieres?
—Pero mi gatita...nuestra niña recién aprendió a dar sus primeros pasos ayer y ahora está tratando de pasar tiempo con un criminal peligroso.
Al decir eso mi madre miro seriamente a mi padre, lo noté carraspeando levemente, dando la impresión de que lo habían descubierto con las manos en la masa.
—En mi