Merritt continuó acariciando los pechos de ella con pasión desmedida y Eleanor gemía ante esta experiencia nueva para ella; él disfrutaba de los gemidos de ella provocando más placer al verla disfrutar. Sus manos expertas fueron recorriendo la esbeltez del cuerpo de su prometida, besó su vientre y poco la despojó de su ropa, quedando ella completamente desnuda.
El también se fue despojando de su ropa con la ayuda de ella, disfrutando de las caricias inexpertas de su joven novia, que actuaba má