La policía empezó a interrogar a los presentes, la chica había dicho que todo fue tan rápido que ni siquiera pudo ver al hombre, alto, blanco de complexión fuerte, pero ésto no ayudaba mucho a las autoridades. Sonó el celular de Calvin y éste contestó inmediatamente.
— ¡Hola cariño— saludó la voz.
— ¡Mila!— dijo él— por favor devuélveme a mi hija, ¿Qué quieres de mí? ¡Lo que pidas te lo doy!
— ¡Jajaja jajaja jajaja!— solo escuchó una risa— ¿Estás asustado?
— ¿Qué quieres?— preguntó él— devuelve