Eleanor, llegó a la clínica donde estaban su niña y su esposo, ya él había recuperado su conciencia.
Estaba esperando a que terminara la revisión de Charlize que tenía un poco de deshidratación, pero ya estaba más calmada en los brazos de su padre.
— ¡Hola mi niña!— dijo Eleanor llorando de emoción al ver a su hija, sana y salva.
— ¡Hola mami!— dijo la niña— ¡Tenía miedo!
— ¡Lo sé mi amor, pero mamá y papá están acá— dijo ella.
La niña tenía un lenguaje que se entendía, a pesar de la corta ed