“Somos asquerosas. Nos acostamos con un profesor veinte años mayor y ahora ni siquiera quiere mirarnos a la cara. Le avergonzamos”. —Molestó su lado sensato y Abigaíl sonrió melancólica.
Se había olvidado de todas esas voces que la atormentaban siempre en sus momentos mas solitarios.
“La diversión es lo que cuenta”. —Respondió su lado salvaje, ese lado que siempre buscaba verle el lado bueno a todo, pero se sintió incómoda al percibir la tristeza que la joven le transmitía.
“La diversión se con