Cuando pasó por afuera de la oficina de Victoria, para su mala suerte descubrió que se hallaba en una reunión privada con Javier.
Se quedó paralizado unos segundos, lo que dio tiempo para que ella lo viera.
Ella lo saludó con emoción, mostrando así que no estaba enterada de nada.
Él respondió a su saludo con prisa y caminó por igual, alejándose de ese complicado pasillo.
No quería que Javier lo viera, porque sentía que se exponía ante él, y temía la forma en que el estudiante podía guiar lo