Como a Oliver le costaba trabajo dar un primer paso, ella optó por acelerar las cosas, y se pasó por encima de la caja de cambios con su hábil cuerpo para subirse en sus piernas y dominar toda la situación.
Oliver la recibió gustoso, aunque un poco nervioso. No sabía dónde poner las manos y no quería incomodarla, así que con suavidad la tomó por la cintura.
Ella deseaba el contacto, lo anhelaba con entusiasmo.
Sintió que temblaba cuando sus cuerpos se encontraron en ese estrecho espacio y suc