Capítulo 146. Markos
Estaba furioso.
Lo primero que hice al bajar del avión fue tomar un jodido taxi porque no había nadie esperándome.
Apresuré al conductor hasta el punto de la intimidación.
La sensación extraña en mi pecho había desaparecido hacía horas, pero no estaba tranquilo.
Algo me decía que tenía que ver con la osa.
Al llegar al Coliseo me bajé del auto dejando al tipo gritándome por el pago del servicio.
Corrí hacia la entrada y les dije a los bersakers que vigilaban allí que le pagaran al humano lo que