P.O.V. Bastian
Llego a mi departamento sintiéndome tan frustrado, molesto y lleno de dudas. Tiro algunos floreros de cristal que están en la mesa de centro, rompiéndolos en mil pedazos para intentar combatir mi estrés.
—¡Ah! —grito, haciendo que mi voz resuene en cada rincón del departamento.
Y es que no puedo creer que Mia, mi dulce Mia, esté en los brazos de Adriano Borbon, el hombre que me quitó lo que más quería, la única persona que me entendía, mi hermosa hermanita Sara.
Aunque