LÍA
No, no, no.
No me jo**das universo. Sabía que volverlo a ver me produciría sensaciones que no debía sentir. Era como cuando mi ex mejor amiga, Natalia, consiguió tickets en asientos exclusivos para ir a ver a Lady Gaga. No, en realidad era mucho mejor. La emoción no sabía cómo describirla, porque odiaba sentir esas estúpidas mariposas en el estómago.
Porque claro, solo a mí me pasan estas cosas. Ahí estaba entrando a su oficina con su traje que gritaba todas las mujeres se lanzan hacia mí. Y