—Sí, puedo verte, estás allí, dentro de un corazón.
—No es verdad— Serena mantuvo sus risas y se acurrucó más en su pecho cálido.
—Allí está frente a tus ojos. Mira, esa línea de estrellas que está ahí se une con esta de allá y forma tu rostro— su mano capturó su dedo índice y lo hizo rodar en el aire, trazando una figura —Esa constelación se llama Serena.
Ella negó graciosamente con la cabeza y prosiguió con sus risas cálidas y despiertas.
—Entonces, tú también estás ahí... estás justo al lado