Esa noche se quedó dormido muy tranquilo, pensando en que las cosas volverían a la normalidad y que pronto podría tener de nuevo a su hija cenando con ellos en compañía de su novio. Por eso, de ninguna manera se figuró que podía estar sucediéndole a Christina, cuando al abrir la puerta de su casa, la encontró llorando desconsolada. La lógica lo llevó a pensar que esta había tenido algún problema en el trabajo o algo por el estilo, jamás sospecho la información que su hija
iba a proporcionarle.