De pronto a Christina le pareció muy perturbador haber pensando en Santiago de esa forma. No era que fuese una puritana ni mucho menos, aquello tenía que ver más con la percepción que tenía de sí misma como ser sexual. Se había pasado los últimos tiempos incluso años, llena de una ansiedad sexual destructiva y teniendo relaciones poco placenteras. Había olvidado como era sentir ese tipo de anhelos e impulsos eróticos.
—“sonó el timbre del apartamento, alguien está llamando a la puerta”.
Christi