-¿Qué? ¿Tú me viste? -Christina giró para encararlo, con el labio tembloroso por las ganas de llorar.- Tú gritaste. -Christina lo miró confundida, no recordaba haber hecho eso-. No pude verte bien, tu madre salió detrás de ti y se escucharon gritos, sollozos. Luego cuando ella me empujaba para que me fuera, te vi. La puerta del baño estaba abierta, estabas arrodillada, con el uniforme de falda a cuadros, las piernas pálidas y el suéter color vino. No te vi la cara, tu cabello largo la tapaba, p