Samantha estaba intentando descifrar si la expresión despreocupada de su padre era real. Él no se veía para nada incómodo con la presencia de Giovanni en su casa y lo había recibido como si llevaran conociéndose toda la vida.
—Mi hija me comentó en su mensaje que tenían algo importante que decirme —dijo su padre mientras la cocinera colocaba tres vasos de limonada sobre la mesita de café.
—Así es. —Giovanni esperó a que se quedaran los tres a solas para continuar—. Samantha está embarazada.
Su