El aire de la montaña quema diferente. No es el fuego del territorio subterráneo de Valdoria, sino algo más crudo, más salvaje. Desde donde estoy, observo cómo Christian distribuye a los guerreros entre las cuevas de nuestro campamento temporal, puedo sentir el cambio: hemos dejado de ser cazadores. Ahora somos fugitivos.
Pero también es algo más.
—Lina, necesito tu opinión aquí.
La voz de Jonas cortó mis pensamientos. El estratega tenía los ojos clavados en un mapa tallado en piedra, sus cicat