Mundo ficciónIniciar sesiónChristian mantiene su mano sobre la mía durante todo el trayecto. No es ternura; es posesión pura. Sus ojos están fijos en el frente, pero su mandíbula está contraída, como si algo dentro de él estuviera a punto de estallar. La información que acaba de revelarme hace apenas minutos sigue martilleando mi mente: tu padre vive.
Siento que voy a enloquecer.
—Christian, habla —exijo, rompiendo el silencio qu







