77. Entre lobos
El dolor llegó antes que la conciencia. No era un malestar pasajero ni el peso de una simple resaca. La luz que se filtraba por las ventanas sugería que era muy tarde, pero Isabella no tenía idea de cuánto tiempo había pasado desde… el Ivy. Los recuerdos llegaban en fragmentos confusos, como fotografías movidas.
Era un dolor profundo, denso, incrustado en cada músculo, como brasas ardiendo en su piel. Intentó moverse, pero sus extremidades no le respondieron de inmediato. Una punzada aguda le r