47. Metamorfosis
—¡Vamos, Bella! ¡Una más! —La voz de Jorge retumbó en la habitación convertida en gimnasio, mezclándose con el zumbido constante del aire acondicionado.
Su rostro, marcado por la metralla, se iluminó con una sonrisa infantil mientras repetía el apodo que tanto le gustaba usar.
—Solo tres repeticiones más, Bella y habremos terminado por hoy.
Isabella reprimió una sonrisa mientras sus músculos temblaban bajo el esfuerzo de la última serie. Al principio, la costumbre del ex marine de llamarla “ga