Solo escuchaba la conversación entre los hermanos Vascotti, Gerald era un genio y estratega, pero su plan se inclinaba más a ser un suicidio, eran solo tres lobos, cuatro si Bastián no tuviera que hacerse cargo de Inara.
La pequeña loba se quedo dormida en la habitación de Bastián mientras ellos conversaban en la sala.
Algo no estaba agradándole a Azahara, en sus planes no parecían estar contando con ella.
—Yo también iré —advirtió provocando un silencio mortal. Rebeca estuvo de acuerdo con el