Esa noche Azahara se quedaría a cuidar de Inara, hablarle, hacer que la escuchara, pasaron horas pero ningún estimulo se reflejaba en sus ojos. Bastián estaba ahí para cuidar de Azahara se maldecía desde el otro lado de la habitación su indiferencia.
—Si me hubiera contado, tal vez podria haberla aconsejado, habrá estado más al pendiste de su pequeña, y ahora Inara tendría otra vida y otros recuerdos. —verla como un vegetal era un carga pesada. —seria fuerte, nada la podria doblegar de esta ma